RX7 Spirit R Tipo A by RE Amemiya

:japan: El Santo Grial del RX-7: Spirit R Tipo A by RE Amemiya :japan:

A comienzos de los 2000, Japón vivía la última gran era dorada de los deportivos con motor a combustión. Entre todos ellos, pocos modelos han alcanzado el aura de leyenda del Mazda RX-7. Su versión más exclusiva, el Spirit R Tipo A, representa la culminación de la saga FD3S y la evolución definitiva del motor rotativo.

De este modelo solo se fabricaron 1.044 unidades, de las cuales apenas 53 salieron en Championship Red, lo que lo convierte en un auténtico tesoro para coleccionistas.

Spirit R Tipo A: la joya del rotativo

El Spirit R Tipo A se distinguía por un equipamiento más orientado a circuito: frenos Brembo, asientos Recaro de competición y ajustes específicos de suspensión. Fue la última edición antes de que Mazda pusiera fin a la producción del RX-7 en 2002, cerrando un ciclo de innovación rotativa que marcó la historia del automovilismo japonés.

Pero el ejemplar del que hablamos hoy va aún más allá.

El toque de RE Amemiya

Este RX-7 en particular no es un Spirit R cualquiera: fue vehículo de desarrollo de RE Amemiya, el preparador más icónico del universo rotativo. Fundada por Isami Amemiya en 1974, la firma se especializó en sacar el máximo potencial de los motores Wankel y en diseñar carrocerías tan radicales como aerodinámicas.

RE Amemiya es sinónimo de innovación y prestigio: desde campeonatos como la Super GT o la D1 Grand Prix, hasta apariciones en el manga y anime Initial D, sus creaciones han dejado huella en la cultura del motor. Su filosofía siempre ha sido la misma: mantener vivo el legado del rotativo a través de preparaciones extremas, pero con un enfoque meticuloso y fiable.

Una preparación única: potencia y diseño extremo

Este Spirit R Tipo A, transformado por RE Amemiya, incorpora:

  • Carrocería ensanchada en fibra de carbono, con el característico estilo agresivo y funcional de la marca.

  • Interior de competición, pensado para uso intensivo en circuito.

  • Sistema biturbo HKS, que eleva la potencia hasta 507 CV.

El resultado es un deportivo capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en solo 3,5 segundos, cifras que lo ponen a la altura de superdeportivos de la época como el Porsche Carrera GT.

Un objeto de culto

Por su rareza, herencia de fábrica y preparación directa de RE Amemiya, este RX-7 es considerado una pieza irrepetible. Los especialistas afirman que es casi imposible que vuelva a verse en el mercado por debajo de los 130.000 dólares. Más que un coche, se trata de un icono cultural y mecánico, testimonio de la época en la que Japón marcaba el rumbo del automovilismo mundial.

El Mazda RX-7 Spirit R Tipo A ya es de por sí un “santo grial” del mundo JDM. Pero cuando pasa por las manos de RE Amemiya, se transforma en un mito viviente: un coche que no solo ofrece prestaciones de ensueño, sino que también encarna la pasión y la creatividad que han hecho del rotativo un símbolo eterno.

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