Justo cuando el mundo pensaba que el motor rotativo era una reliquia del pasado, Mazda encendió el fuego de la pasión automovilística con el Mazda Iconic SP, un prototipo que no solo busca la eficiencia, sino que intenta reescribir el futuro del coche deportivo.
Aquí te contamos por qué este coche ha puesto a los entusiastas de todo el mundo a soñar despiertos:
El renacimiento de un corazón legendario
El motor rotativo no ha muerto; ha evolucionado. En una jugada maestra que nadie vio venir, Mazda ha presentado el Iconic SP como un deportivo eléctrico impulsado por un generador rotativo. No es simplemente un coche eléctrico frío y sin alma; es un vehículo con un “corazón rotativo” que actúa como extensor de rango, permitiendo que el motor gire en su punto más dulce de eficiencia mientras alimenta una plataforma de dos motores eléctricos.
Esta configuración resuelve los “pecados” del pasado: mejora el consumo, reduce las emisiones y garantiza una fiabilidad que los puristas del RX-7 y RX-8 tanto anhelaban.
Diseño que enamora: El “Viola Red” y la silueta perfecta
Míralo bien: sus proporciones son una carta de amor a la saga RX. Con un capó interminable, una zaga corta y una cabina desplazada hacia atrás, el Iconic SP destila una “agresividad de 2030 con retrogusto de de RX-7”.
- Color Icónico: El acabado en “Viola Red” resalta unas curvas que parecen esculpidas a mano, huyendo de los diseños fríos generados por ordenador.
- Geometría Pura: Con el motor en posición central-delantera, logra un equilibrio de pesos perfecto de 50:50.
Rendimiento: Pura adrenalina analógica
Mazda no quiere que conduzcas un ordenador con ruedas; quieren que te sientas vivo. El Iconic SP está diseñado bajo una filosofía de rendimiento centrada en el ser humano:
- Potencia salvaje: Entre 365 y 370 CV de pura respuesta instantánea.
- Ligereza asombrosa: Un peso pluma para los estándares actuales, manteniéndose por debajo de los 1.450 kg (3.200 lbs).
- Velocidad: Es capaz de catapultarte de 0 a 100 km/h en apenas 4 segundos.
Más que un coche, es un mensaje
En un mercado inundado de SUVs pesados y pantallas gigantes, el Iconic SP es Mazda gritando al mundo: “Seguimos construyendo coches para seres humanos”. No es el sustituto del Miata; es el nuevo estandarte (halo car) premium de la marca, una joya tecnológica que se sitúa en la liga del Toyota Supra o el Alpine A110, pero con la mística única del rotor.
¿Cuándo lo veremos en el asfalto?
Aunque el desarrollo técnico está listo, Mazda está analizando con lupa el caso de negocio financiero. Los rumores más apasionantes sugieren que tras las pruebas de validación en 2026, podríamos ver una producción limitada para el año 2028.
El Mazda Iconic SP es la prueba de que la electrificación no tiene por qué borrar la emoción. Es la nostalgia convertida en evolución técnica, un sueño rotativo que está más cerca que nunca de hacerse realidad.






