Honda limita su apuesta por los EVs

Honda limita su apuesta por los EVs: cancelado SUV eléctrico, recorte de 18.400 millones y estrategia híbrida

Introducción

Honda confirma un giro estratégico en su audaz plan de electrificación: tras fuertes pérdidas financieras relacionadas con el negocio EV y un entorno de baja demanda, la compañía cancela su SUV eléctrico de tres filas, reduce significativamente su inversión en vehículos eléctricos y apuesta por un futuro híbrido.

Este cambio coincide con una tendencia global de recalibración en la industria automovilística.

Resultados financieros y desafíos

En el primer trimestre fiscal de 2025 (hasta junio), Honda experimentó una caída del 50 % en su beneficio neto. Los aranceles de EE.UU. representaron 124,6 mil millones de yenes (777 millones de euros), y se registraron 113,4 mil millones de yenes (695 millones) en gastos extraordinarios vinculados a EVs (incluyendo pérdidas y depreciaciones de activos).

Cambio en la estrategia EV

La marca canceló el desarrollo de un gran SUV eléctrico (previsto para 2027) y redujo su inversión en electrificación desde unos 63.500 millones hasta aproximadamente 45.100 millones, redirigiendo esos recursos hacia el desarrollo de híbridos.

Foco en modelos híbridos

Entre 2027 y 2031, Honda presentará 13 nuevos modelos híbridos a nivel mundial, con la meta de alcanzar entre 2.2 y 2.3 millones de ventas anuales de híbridos hacia 2030, frente a los 868 000 vendidos en 2024.

Visión corporativa: “carbono neutral, no solo eléctricos”

Jay Joseph declaró: “Nuestro objetivo es neutralidad de carbono, no vehículos eléctricos puros… Los coches eléctricos seguirán mejorando, pero hay otras rutas”.

Eiji Fujimura admitió una visión pesimista respecto al mercado EV actual.

Contexto sectorial más amplio

Este viraje no es exclusivo de Honda. Marcas como Nissan, Ford, Volvo y Mercedes también han retrasado o cancelado lanzamientos eléctricos, impulsadas por las nuevas políticas en EE. UU., aranceles y una demanda menos dinámica.

El futuro dirá

Honda adapta su visión estratégica en respuesta a señales claras del mercado: los híbridos parecen ofrecer un equilibrio atractivo entre sostenibilidad y rentabilidad. A largo plazo, seguirá explorando tecnologías como los vehículos de celda de combustible, mientras mantiene su meta de cero emisiones en ventas nuevas para 2040.

Este recalibrado enfoque puede servir como referencia para otros fabricantes en una industria cada vez más volátil.