Yamaha OX99-11: Supercoche F1 para la carretera

Introducción

Imagina un modelo de 1992 que prometía fusionar la tecnología más pura de la Fórmula 1 con la experiencia de conducción en carretera. Esa fue la visión detrás del Yamaha OX99‑11: una apuesta audaz de la marca motociclista japonesa por ofrecer “un coche de F1 para la carretera” —una promesa tecnológica de alto voltaje finalmente truncada por la realidad económica.

Contexto e historia

  • En 1989, Yamaha comenzó su andadura como proveedor de motores en Fórmula 1, suministrando primero el V8 OX88, y en 1991 el más avanzado V12 OX99, utilizado por equipos como Brabham y Jordan.

  • Impulsada por esa experiencia, Yamaha concibió el OX99‑11, un superdeportivo “sin límite de precio” que estuviera realmente inspirado en la F1.

  • El diseño y desarrollo fueron llevados a cabo por IAD, con base en un chasis monocasco de carbono ensamblado por Ypsilon Technology.

Diseño y características técnicas

  • Chasis: monocasco de carbono con carrocería de aluminio martillado a mano, evocando la exclusividad artesanal.

  • Motor: V12 de 3.498 cc, ángulo de 70°, DOHC, 60 válvulas, basado en el F1, pero “restringido” a aproximadamente 400 cv a 10 000 rpm, con caja manual de 6 velocidades.

  • Prestaciones: aceleración de 0 a 100 km/h en ~3,1 s, velocidad punta cercana a 350 km/h.

  • Diseño interior y configuración: disposición en tándem –con el asiento del pasajero justo tras el del conductor–, reminiscente de una motocicleta o cabina de caza, con puertas tipo cúpula o canopy.

  • Suspensión y frenado: suspensión de doble triángulo activada por push‑rod y frenos ventilados con pinzas de 4 a 6 pistones.

Por qué nunca se produjo

  • La recesión económica de principios de los 90 en Japón, sumada a los discrepancias presupuestarias entre Yamaha e IAD, obligó a transferir el desarrollo a Ypsilon Technology, que recibió solo seis meses para completarlo.

  • Aunque se construyeron solo tres prototipos (de colores rojo, verde y negro), el proyecto fue cancelado hacia 1993–1994 ante la imposibilidad de rentabilizar un modelo que rondaría el millón de dólares.

Legado y relevancia actual

  • Comparado frecuentemente con el McLaren F1, el OX99‑11 sigue siendo admirado por su pureza técnica y radicalidad estética .

  • Al menos uno de los prototipos permanece expuesto en el Yamaha Communication Plaza en Iwata, Shizuoka, en Japón. Los otros continúan bajo custodia de coleccionistas privados, y ocasionalmente se activan en eventos ceremoniales .

En resumen

El Yamaha OX99-11 representó una ambición gigantesca: trasladar la experiencia visceral de la Fórmula 1 al usuario común. Con su motor de alta revolución, chasis ultraligero de carbono y diseño radical, fue un experimento de ingeniería pura, quizá más de aspiración que de realidad. Aunque su producción nunca se materializó, su esencia sigue viva como un símbolo de lo que podría haber sido uno de los supercoches más extremos de los años 90. Para los entusiastas, sigue siendo un ícono fascinante de innovación automovilística japonesa.

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El Ariel Atom, basado en el motor del Civic Type R, es una posible opción para gente que busque un concepto similar a este Yamaha OX99-11, y a un precio mucho más asequible.

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