Seguimos…
Como vendimos las ruedas de 17” que traía el coche cuando lo compramos, y habíamos recuperado algo de pasta, decidimos invertir algo en quitarle más peso al coche.

Quitamos todos los cristales de mitad para atrás, y los sustituimos por unos de policarbonato. Como el coche traía los cristales tintados y a todos nos gustaba así, con una lámina que encontré en Norauto de liquidación tinte las ventanas de policarbonato. Aprovechamos para quitar todos los mecanismos de los elevalunas traseros junto con los motores.

Sinceramente, creo que no merece la pena. Todos pensamos que la luna del portón pesaría como un muerto ya que subir el portón sin los amortiguadores cuesta un huevo……pero lo cierto que la luna no pesa tanto. No sabría deciros cuanta diferencia de peso hay en el portón, pero en las ventanas laterales, habremos reducido el peso en tres kilos si llega.
Se repasaron pequeños detalles del interior, se revisaron ruedas, frenos, etc y se dejó listo el coche para la siguiente carrera.
Y es aquí, justo antes de terminar de preparar el coche para la carrera, cuando casualidades de la vida, surge la oportunidad de hacerme con: El GT de calle.
